Cambiar ventanas sin hacer obra: Tus ventanas a medida

Cambiar ventanas sin hacer obra: Tus ventanas a medida

Cuando hablamos de la fabricación de ventanas a medida, nos podemos referir principalmente a dos tipos. Por un lado, tenemos las ventanas para nueva construcción, es decir, las que están pensadas para un edificio nuevo o un añadido a un edificio existente. Por otro lado, tendríamos la renovación de ventanas; en este caso, se trata de reemplazar unas ventanas antiguas por otras nuevas.

Tanto en las de nueva construcción como en la renovación, se utilizan, evidentemente, ventanas nuevas, pero la forma de instalarlas es diferente. Lo que sí tienen en común es la posibilidad de fabricar las ventanas a medida, para que se acoplen a las necesidades tanto de la construcción nueva como de la ya existente.

Ventanas nuevas sin tener que hacer una gran reforma

A veces, al pensar en renovar las ventanas del hogar, uno se imagina una obra incómoda y costosa. Sin embargo, la renovación de ventanas no implica ni una cosa ni la otra. No es necesario hacer obra para cambiar tus ventanas.

El cambio de ventanas es una inversión que resulta mucho más beneficiosa de lo que puede parecer a simple vista. La diferencia entre unas ventanas poco eficientes y unas nuevas que aíslen bien térmica y acústicamente es enorme, y no solo a un nivel estético, sino que también repercute en el bolsillo y la salud de las personas.

Unas buenas ventanas contribuyen a una mejor ventilación, el aprovechamiento de la luz solar y la aclimatación natural del hogar, lo cual abaratará la factura energética y aumentará el bienestar de las personas que habitan ese espacio.

Contar con unas ventanas a medida adecuadas es crucial; realmente merece la pena pararse a valorar si nuestras ventanas necesitan actualizarse. Si bien es cierto que cambiar las ventanas supone un desembolso económico importante, también lo es que es una inversión que se va a ver amortizada por los beneficios que trae consigo.

Ventanas ajustadas a tus necesidades y a tu bolsillo

Además, existen planes de ayuda a la renovación de las ventanas, tanto con subvenciones públicas que se activan de vez en cuando como con promociones como el Plan Renove Cabañero, que supone un ahorro de hasta 50€ por metro cuadrado. 

Cada caso es distinto y las opciones que nos ofrece el mercado son muy variadas; se pueden hacer ventanas a medida baratas sin que se vea comprometida su eficiencia.

Puedes encontrar tus ventanas a medida online, poniéndote en contacto con profesionales que valorarán cuál es la mejor solución en cada circunstancia. Cabañero no solo vende ventanas, sino que las fabrica. Esto quiere decir que se estudia cada caso para diseñar las ventanas perfectas para el cliente, según sus necesidades y posibilidades económicas.

Cuando se cambian las ventanas de una construcción, se valora el estado de los marcos que hubiera antes. Si estos están muy desgastados o no se acoplan bien y empiezan a tener filtraciones, es posible que lo mejor sea quitar esos marcos y hacer una pequeña obra para instalar una nueva estructura. Será más costoso, pero nos ahorrará muchos problemas a la larga, así que, en realidad, puede ser incluso más barato.

Esto no siempre es necesario. Es posible que queramos cambiar las ventanas para aumentar su calidad -por ejemplo, para reforzar el acristalamiento con un doble cristal- o porque nos interesa un diseño nuevo, pero que los marcos estén bien y se puedan seguir utilizando. Es más, puede que incluso no podamos cambiar los marcos porque se trate por ejemplo de un edificio protegido, por lo que tendríamos que trabajar con lo que tenemos. En estos casos, se fabrican las ventanas a medida para que se acoplen perfectamente a la estructura anterior. Esta es una operación delicada, ya que es fundamental que se realice correctamente para que el hermetismo sea completo, por eso hay que confiar el diseño de las ventanas y su instalación a los profesionales.

Diversidad de materiales y prestaciones al escoger tus ventanas

La fabricación de ventanas a medida nos permite cubrir todo tipo de necesidades en todo tipo de circunstancias. Se pueden fabricar en distintos materiales; todos tienen sus ventajas e inconvenientes, es cuestión de ver cuál nos viene mejor en cada situación.

Las ventanas de PVC a medida son una solución común puesto que son resistentes, tienen altas prestaciones en aislamiento térmico y acústico, así como en seguridad, y no necesitan mucho mantenimiento. La única pega es que pueden ser menos flexibles que otros materiales, en el sentido de que normalmente son blancas -el PVC en colores oscuros suele absorber mucha cantidad de calor- y la perfilería es tradicionalmente más obvia. Aunque también hay que apuntar que cada vez existe más variedad en la fabricación de ventanas en PVC, y que podemos encontrar perfiles minimalistas con las mismas ventajas que los tradicionales marcos gruesos.

La ventanas de aluminio a medida puede ser también una excelente opción. Son más flexibles, muy resistentes y no sufren apenas variaciones a lo largo de su vida útil, además de que son más económicas. Por eso, puede que, según el sitio en el que vivamos, no sean la mejor solución para las ventanas de fachada, pero sí pueden ser una gran apuesta para las puertas acristaladas o ventanas de interior. Además, con soluciones como el cierre multipunto, el doble acristalamiento o los puentes de rotura térmica, las ventanas de aluminio pueden ofrecer también un alto aislamiento y gran seguridad. Todo depende de lo que necesitemos, lo que nos guste, lo que podamos invertir y las circunstancias del espacio que queramos renovar. Lo bueno es que, sea lo que sea, con las ventanas a medida encontraremos la solución.

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