Cortina de vidrio corredera, el cerramiento invisible para la terraza

cortina de vidrio corredera

Las cortinas de vidrio correderas son un complemento de exterior que te permitirá disfrutar de tu jardín o terraza durante todo el año, y no solamente cuando la climatología lo permite.

Este cerramiento te ofrece versatilidad; puedes tener la cortina de vidrio abierta o totalmente cerrada, con el aislamiento térmico y acústico que permiten los distintos tipos de vidrio que se pueden utilizar para tus ventanas. Cuando los paneles estén cerrados, podrás seguir disfrutando de las mismas vistas que cuando están abiertos, ya que la cortina de vidrio corredera no tiene perfiles verticales que estropeen el paisaje.

Al añadir una cortina de vidrio corredera a tu terraza o a una pérgola bioclimática, ganas un nuevo espacio en el hogar. Te da la posibilidad de aislar una zona exterior para disfrutar de ella como si estuvieras en interior, pero sin renunciar al contacto con la naturaleza.

Características de una cortina de vidrio corredera

Las cortinas de vidrio están formadas por amplios paneles de vidrio que se pliegan, como si fueran paredes de quita y pon, pero totalmente transparentes. En este caso, se pliegan como si fuera una ventana o puerta corredera, sobre carriles que permiten un fácil manejo, independientemente del tamaño que tengan.

Estos complementos son versátiles y personalizables, son adecuados incluso para amplias dimensiones. El sistema de corredera hace que sea fácil manipular los paneles de vidrio de una manera segura.

Una cortina de vidrio corredera solo necesita carriles en la parte superior e inferior, los cuales se pueden adaptar del suelo al techo de la terraza o del suelo al diámetro de una pérgola bioclimática. Con este sistema de acristalamiento es posible cerrar una zona exterior y así ganar espacio desde el interior cuando esta esté cerrada, o se puede crear un espacio totalmente nuevo e independiente.

Además, las cortinas de vidrio ofrecen la posibilidad de instalarse con un perfil inferior embutido, de manera que este queda escondido y así se evite el poder tropezar con él.

Con este cerramiento, tú eliges el grado de conexión con el exterior que quieres. Es un elemento nada intrusivo, por lo que podrás disfrutar de las vistas y entorno igual en verano o en invierno. Contrario a lo que a veces se pueda pensar, las correderas cuentan con una alta capacidad de aislamiento, ofreciendo una gran protección de la zona acristalada ante fenómenos climatológicos como la lluvia o el viento.

Ventajas de las cortinas de vidrio correderas

Tener la posibilidad de acristalar una zona de tu terraza o crear un espacio cerrado en el jardín sustituyendo el techo por una pérgola, te da la posibilidad de aprovechar la parte exterior de tu hogar durante todo el año.

Complementos como las pérgolas simples o los toldos, que básicamente protegen ante los rayos solares, en la práctica se suelen reservar solamente para climas soleados o meses de sol. Sin embargo, las cortinas de vidrio también son válidas para climas más fríos y para cualquier época del año.

Este sistema de acristalamiento ofrece una solución estética y funcional para que disfrutes al máximo de tu hogar, tanto en interior como fuera. 

Es estética porque la falta de perfiles verticales te permite disfrutar de las mismas vistas independientemente de que la cortina esté abierta o cerrada. Además, tampoco se ve, ya que la carpintería metálica es mínima, se trata de un elemento discreto que se integra en el espacio perfectamente, tanto en la construcción arquitectónica como en su entorno natural. 

Es funcional porque permite crear un espacio nuevo de manera sencilla, sin grandes obras, y, en su funcionamiento del día a día, el sistema de paneles correderos resulta muy práctico.

Cada vez somos más conscientes de la importancia de poder disfrutar de elementos naturales, como el sol, el aire o la vegetación, también en nuestro hogar. Simplemente el hecho de mantener contacto visual con la naturaleza, en oposición a estar encerrado en un espacio interior con mala ventilación e iluminación, aumenta sobremanera nuestro bienestar físico, mental y emocional.

Las cortinas de vidrio correderas permiten la conexión con la naturaleza en todo momento, sin tener que depender de la climatología.

Este complemento ofrece todas las ventajas del acristalamiento clásico, pero con un importante extra: versatilidad y comodidad.

A diferencia de otro tipo de cerramientos, las cortinas de vidrio correderas no conllevan mucha complicación en su instalación -para los profesionales especializados-, por lo que podrás disfrutar de tu nuevo espacio en la terraza o jardín en poco tiempo. Lo puedes abrir o cerrar cuando quieras sin que esto tampoco suponga ninguna complicación, ya que las correderas de vidrio son sencillas de manejar incluso aunque sean grandes.

Una solución sencilla, pero muy efectiva, para que disfrutes de tu terraza o jardín todos los días del año. 

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