Descubre qué es la estanqueidad de las ventanas y como garantizarlo. Haz clic ahora en el post del blog y conoce todos los detalles.
El invierno siempre pone a prueba el confort de nuestro hogar. Las bajas temperaturas y la humedad buscan colarse en el interior, mientras intentamos mantener un ambiente cálido y acogedor. En este contexto, conseguir la estanqueidad en las ventanas será la clave para asegurar una temperatura óptima en el interior de nuestro hogar sin tener altos costes en calefacción. Este aspecto garantiza que no haya fugas de calor ni entrada de aire frío, manteniendo la eficiencia energética y el bienestar en cada rincón de la casa. Aprender más sobre cómo funciona y cómo mejorarla puede ser la solución para disfrutar de un invierno más cómodo y protegido.
La estanqueidad de una ventana es su capacidad para impedir la penetración no deseada de elementos procedentes del exterior, especialmente agua y aire, cuando el cerramiento está cerrado.
Conviene diferenciar dos conceptos relacionados, pero no idénticos:
Una buena respuesta frente a ambos factores ayuda a mantener el confort interior y protege el encuentro de la ventana con la fachada.
La evaluación de estas prestaciones está regulada mediante normas técnicas específicas.
En España, esta se evalúa mediante la norma UNE-EN 1027, que clasifica las ventanas desde 1A (mínima estanqueidad) hasta 9A(máxima estanqueidad). Estas pruebas reproducen las condiciones reales para asegurar que los cerramientos cumplan con los estándares de protección.

La elección de la clase adecuada depende de factores como la ubicación del edificio, la altura de los cerramientos y el entorno. Organizaciones como ASEFAVE destacan la importancia de estos factores y ofrecen guías prácticas para identificar las ventanas herméticas más adecuadas según las zonas pluviométricas y las exigencias del Código Técnico de Edificación (CTE). En conclusión, la estanqueidad de las ventanas es fundamental porque protege los interiores de la humedad, elimina las corrientes de aire incómodas y contribuye a un importante ahorro energético.
Los problemas no siempre aparecen de forma evidente. A veces comienzan con pequeñas corrientes de aire o marcas de humedad que van aumentando con el tiempo.
Estas son algunas de las señales que conviene vigilar:
| Señal | Posible causa | Qué conviene revisar |
|---|---|---|
| Corrientes de aire con la ventana cerrada | Juntas deterioradas, desajuste o instalación deficiente | Juntas, herrajes y cierre |
| Entrada de agua cuando llueve | Fallo de sellado, drenaje o encuentro con la fachada | Junta perimetral y evacuación |
| Humedad alrededor del marco | Filtración desde el exterior o problema constructivo | Marco, pared y sellado |
| Condensación en el vidrio | Temperatura superficial baja y humedad interior elevada | Vidrio, ventilación y aislamiento |
| La hoja no cierra correctamente | Desajuste de herrajes o deformación | Herrajes, bisagras y presión de cierre |
| Silbidos cuando hace viento | Entrada de aire por juntas o encuentros | Estanqueidad al aire |
| Deterioro del sellado exterior | Envejecimiento o exposición climática | Junta entre ventana y fachada |
Si notas una corriente de aire aunque la ventana esté cerrada, puede existir un problema de estanqueidad.
Entre las causas más habituales se encuentran:
Una entrada continua de aire exterior puede afectar al confort y obligar a utilizar con mayor intensidad la calefacción o el aire acondicionado.
Además, el sistema de cierre tiene un papel importante. En este sentido, puedes conocer cómo funciona el cierre multipunto de una ventana y qué ventajas aporta.
Una ventana debe ser capaz de gestionar correctamente el agua de lluvia.
A largo plazo, una filtración puede provocar: manchas de humedad, deterioro de pinturas y revestimientos o daños en el encuentro entre ventana y fachada.
Si el agua aparece únicamente cuando llueve intensamente o cuando el viento incide desde una dirección concreta, también es una información importante para localizar el origen del problema.
Condensación y filtración no son lo mismo.
Por eso, encontrar agua en un vidrio no significa automáticamente que la ventana permita la entrada de lluvia.
Hay que observar dónde aparece:
Esta distinción resulta especialmente importante para evitar reparaciones que no solucionen la verdadera causa.
Con el uso, determinados elementos de una ventana pueden necesitar ajustes.
Una hoja que ha perdido su posición, una junta deteriorada o un herraje que ya no ejerce la presión necesaria pueden afectar a la estanqueidad.
El mantenimiento periódico permite detectar estos problemas antes de que se conviertan en una filtración más importante.

Buscar soluciones no solo implica reparar los problemas visibles, sino también prevenir futuros inconvenientes que puedan surgir con el tiempo.
La fijación de ventanas debe realizarse en una superficie resistente para soportar la presión del viento y evitar que la ventana se desplace o "baile". Si la fijación no es sólida, con el tiempo, el cerramiento puede desencajarse y perder su eficacia. Además, es crucial tener en cuenta la dilatación de los materiales causada por factores como los cambios de temperatura y las vibraciones.
Para ello, se deben emplear materiales compatibles que mantengan su adherencia incluso ante estas circunstancias. Las juntas de estanqueidad para ventanas de aluminio son especialmente eficaces, ya que este material sufre menos dilataciones que otros. Los cordones de silicona, especialmente la silicona neutra, son ideales para la fijación, ya que son resistentes, duraderos y tienen una gran capacidad de recuperación elástica.
El sellado complementa la fijación asegurando que no queden huecos entre la ventana y la pared. Para reforzar la estanqueidad al agua y mejorar el aislamiento en ventanas, se suelen utilizar tapajuntas o solapes. Estos elementos, además de ofrecer protección adicional, cumplen una función estética al integrar perfectamente la ventana en la estructura.
Son especialmente necesarios en paredes con azulejos, donde aseguran una terminación limpia y profesional. Existen varias opciones, como el solape engrapado, que es más económico, o el solape enclipado, que ofrece un acabado más estético.
El éxito de una instalación depende también de los materiales elegidos. En Cabañero, ofrecemos ventanas de aluminio y PVC con rotura de puente térmico, que destacan por su resistencia y capacidad de aislamiento.
El clima mediterráneo, característico de la Comunidad Valenciana, presenta desafíos únicos para la estanqueidad de las ventanas. Las lluvias torrenciales en otoño, junto con la elevada humedad en zonas costeras, pueden comprometer el confort y la durabilidad de los cerramientos si estos no están correctamente instalados o diseñados. En Cabañero Ventanas, hemos ayudado a numerosos hogares en la región a resolver estos problemas de filtración en ventanas mediante soluciones personalizadas y eficientes.
En una vivienda unifamiliar situada en la zona de la Malvarrosa, los propietarios detectaban problemas relacionados con humedad y filtraciones en los cerramientos existentes.
Al estudiar el caso, el sellado y la adaptación de las ventanas a las condiciones de exposición eran dos de los aspectos que requerían atención.
La solución: instalamos ventanas de PVC con rotura de puente térmico, ideales para climas húmedos. Este material no solo es resistente a la corrosión, sino que también ofrece un excelente aislamiento térmico, reduciendo las pérdidas de energía. Además, añadimos tapajuntas específicamente diseñados para integrar las ventanas herméticas con las paredes revestidas de azulejos, mejorando tanto la estanqueidad de la ventana como el acabado estético. El resultado fue un cerramiento completamente hermético.
Este tipo de situaciones demuestra por qué la calidad del producto y la calidad de la instalación deben ir siempre de la mano.

| Situación | Actuación que conviene valorar |
|---|---|
| Junta deteriorada | Sustituir o revisar la junta |
| Herraje desajustado | Ajustar herrajes y presión de cierre |
| Sellado perimetral deteriorado | Revisar y rehacer el sellado |
| Drenajes obstruidos | Limpiar y comprobar evacuación |
| Ventana en buen estado con problema puntual | Reparación profesional |
| Cerramiento antiguo con bajas prestaciones | Valorar sustitución |
| Filtraciones recurrentes pese a reparaciones | Diagnóstico completo de ventana e instalación |
| Humedad procedente de fachada | Revisar también solución constructiva exterior |
Más del 50% de las viviendas en España carecen de un aislamiento térmico adecuado porque fueron construidas antes de 1980. Por ello, en Cabañero, nos especializamos en soluciones que aseguran la estanqueidad y el confort en tu hogar.
Desde el asesoramiento personalizado hasta la instalación profesional, trabajamos con materiales de alta calidad y técnicas precisas para ofrecer resultados duraderos y eficientes. Si necesitas renovar tus ventanas, mejorar su aislamiento o eliminar problemas de filtraciones, nuestro equipo está listo para ayudarte.
Contáctanos y descubre cómo podemos transformar tu vivienda en un espacio más cómodo, protegido y eficiente.
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Ventanas y puertas. Estanquidad al agua. Método de ensayo. UNE-EN 1027:2017 – Estanquidad al agua, método de ensayo
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